EL VERDADERO ESCRITOR



               EL VERDADERO ESCRITOR.


En un apartado lugar del mundo, sentado en la banca de un parque se encontraba un hombre de avanzada edad, se jactaba de ser el hombre más sabio del mundo.
Esa mañana calurosa del 2 de abril se sentó junto a él un hombre también de avanzada edad, sus hermosos ojos azules además de su cálida voz, eran lo que lo hacía diferente de nuestro sabio amigo a quien llamaremos Germán.
Germán había viajado por todo el mundo, en su haber tenía más de mil libros  leídos, sus preferidos eran los de ciencias y aventuras.



El hombre se sentó junto a Germán y le preguntó que...¿cómo veía el día?... Germán lo volteo a ver y no le respondió nada, entonces el hombre le volvió a hacer la misma pregunta a Germán.

Él, con su fastidiante y entrecortada manera de hablar le respondió...¿cómo voy a ver  el día?... lo veo como siempre, irritante, fastidioso, sin chiste.
Entonces el hombre le  contestó... ¿COMÓ PUEDE SER POSIBLE QUE NO ADMIRES ESTE DÍA TAN HERMOSO?

 ¡MIRA! prosiguió aquel hombre... el sol te da un calor fantástico, la gente juega con sus hijos y parecen estar llenos de felicidad, el aire trae el perfume de las flores y las sonrisas de los niños hacen que tu sin querer eches a volar la imaginación.


Germán  era un hombre que se había enfrascado en vivir las historias de los libros o en analizar cada cosa que para él tuviera lógica, las teorías que se planteaba las desmenuzaba minuciosamente hasta encontrarles el lado científico.
Él no creía  que hubieran cosas extranormales o que pudiera existir lo paranormal en el mundo, él solo creía en lo que él podía ver, analizar y confirmar con una hipótesis basada en hechos reales.


Él  HOMBRE LE DIJO A GERMÁN:

 Se que te estoy incomodando, pero aprende a ver lo que tienes frente a tí, pues el día que ya no puedas salir a tomar el sol o puedas valerte por ti mismo querrás caminar simplemente por este hermoso parque,  entonces empezaras a valorar los minutos que tal vez para ti  ahora resultan perdidos en admirar las cosas que dios nos regala y que las dejamos a un lado por enfrascarnos en lo que a nosotros nos parece lo mejor del mundo. 
Es verdad que los libros son realmente hermosos y que a través de ellos podemos aprender mucho, pero estoy seguro que si aprendieras a disfrutar tu lectura recostado en el pasto  y de vez en cuando dejaras tu libro a un lado y voltearas a ver el hermoso cielo azul que está  ante tus ojos, tu lectura seria aun mejor de lo que ya es.



GERMAN ESTABA OYENDO LAS PALABRAS DE ESTE HOMBRE, PERO EN VERDAD LE CAUSABAN MOLESTIA.

 El  hombre se daba cuenta que su plática incomodaba a Germán, pero eso a él no le importaba, así que le continuó diciendo:

¿CREES QUE LOS GRANDES ESCRITORES NO NECESITAN INSPIRARSE EN ALGO PARA PODER DARLE RIENDA SUELTA A SU IMAGINACIÓN?

¡CLARO QUE SI!, ellos se inspiran en las vivencias que les suceden a ellos,  a sus amigos o familiares para poder crear esas lindas historias, pero eso no es todo, aparte necesitan un lugar tranquilo y relajado para poder escribir, también ven el cielo, se deleitan con el color del mar, admiran las flores y esperan a que surja la magia que Dios  les da para que las letras fluyan.



También los escritores de libros científicos, químicos o matemáticos necesitan de la magia de Dios, pues la inteligencia  es la parte mágica que él nos dio a los seres humanos, aunque algunos aprendemos a desarrollarla más que otros.
Sabes amigo, un buen libro también se disfruta con  una buena taza de café, o discutiéndolo entre amigos, o simplemente platicando con la familia acerca del aprendizaje que  te dejó ese libro.



Pero tu te crees el hombre más sabio del mundo y el mejor lector, ahora te demuestro que no eres ni el más sabio, ni el mejor lector, tú lees por rutina, sabes mucho, pero eso de nada te ha servido pues tus conocimientos no los has sabido compartir, ¡TU LECTURA NO LA SABES DISFRUTAR Y TU TIEMPO LO VIVES SIN SABERLO APRECIAR!.

Aprende que tu familia es igual de importante que un buen libro, que una sonrisa es demasiado buena para el alma y que el estrés no te hace disfrutar una buena lectura, invita a Dios a compartir tu libro favorito eso lo hará mil veces mejor.

Dios es nuestro amigo y él le dio a los escritores ese  don tan bello que tienen, aprende que él nos demuestra que está en todas las cosas bellas de este mundo y que él guía la mano de los que tienen la magia de escribir, valora todo lo que tengas en tus manos, admira las cosas bellas del mundo y disfruta tu vida al máximo.




BIEN, AHORA TE DEJO, YO UN DÍA TAMBIÉN FUI COMO TU, POR ESO DIOS ME ENVIÓ  A DARTE ESTE MENSAJE.

Sin decir más el hombre desapareció como por arte de magia, parecía que el viento se lo había llevado en un abrir y cerrar de ojos.

Este singular fantasma, en vida fue un  escritor que logró alcanzar la fama, pero se enfrascó tanto en ser el mejor, que dejó de escribir con la magia que lo caracterizaba y después de un tiempo cayó en depresión, perdió su fortuna al igual que a su familia y vagó  mucho tiempo como un indigente,  la calle fue por algún tiempo su hogar.

Ahí, en la calle y sentado en esa misma banca a donde se le apareció a germán, un dia volteo a ver el cielo y se volvió  a enamorar de él, admiro a las aves como hacía tiempo no lo hacía, se olvido de la tristeza que lo embargaba, tomó una hoja que encontró tirada y volvió a escribir, sus obras volvieron a tener la magia que al principio tenían. Dios le había dado una segunda oportunidad para enmendar lo que había dejado perder.



" Pues el verdadero escritor no pierde nunca el piso, jamás deja de creer en que la magia que sale de sus manos y de su cabeza se la da Dios, observa y admira todo lo bello de la vida, lo malo lo convierte en bueno y escribe siempre con el corazón".

DESPUÉS DE QUE JONÁS RIBSTEIN, RECUPERÓ EL DON DE ESCRIBIR, NUNCA MÁS SE PERDIÓ EN EL EGOCENTRISMO DE LA VIDA, VOLVIÓ A TENER ÉXITO, RECUPERÓ A SU FAMILIA Y MURIÓ A LOS 90 AÑOS.

Dios de vez en cuando lo deja bajar a la tierra, para que ayude a aquel que ha perdido su camino.

Germán entendió que hay cosas que no tienen una explicación por más que las busquemos. Pero el encuentro con aquel hombre o mejor dicho fantasma del parque, le había sido de gran ayuda para realmente aprender a vivir la vida y vio que la lectura se disfruta como el mejor postre del mundo, con alegría y felicidad.

DESPUÉS DE ALGUNOS DÍAS, GERMÁN TERMINÓ DE LEER EL LIBRO QUE HABÍA SIDO LA CAUSA DE SU ENCUENTRO CON AQUEL FANTASMA  Y PARA SU SORPRESA AL FINAL DE AQUEL  LIBRO APARECÍA LA FOTO  Y NOMBRE DEL AUTOR.... JONAS RIBSTEIN.



"EL VERDADERO ESCRITOR NUNCA PIERDE SU ESENCIA Y ESCRIBE SIEMPRE TOMADO DE LA MANO DE DIOS"













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